jueves, 30 de abril de 2020

escenario

Se me ha cruzado un escenario corriente. Veo algunos edificios históricos, antes destinados a grandes y millonarias afluencias. Veo que van a estar abandonados, ahora sí, totalmente abandonados. No abandonados de políticas públicas ni de proyectos de conservación ni abandonados de uso social, eso no sería nada nuevo; edificios abandonados y sepultados como lo estuvieron tantas huacas que emergieron en las últimas décadas. Peor, edificios realmente secos. Bueno, ese es un deseo recurrente de algunos maladictos al patrimonio inmueble: que no los toque ni una espora de caca de amable ave emblemática y citadina. 
No sé si muramos ni si este esté siendo el final de nuestra participación en esta tierra. Demasiado egoísmo, eso sí sé. Por ahí leí, con tanta esperanza en alguien, que "el arte y el amor van a salvar el mundo". No, el mundo se va a salvar solo, somos insignificantes para el mundo, hemos querido ser demasiado significantes, más bien. Somos nosotros los que necesitamos arte y amor como nunca lo hemos hecho, como vaquitas que ansían abrazarse, pero no pueden a pesar de estar apretadas en distintos pequeños camales, esperando lo inusitado o lo predecible y, mientras, leyendo a Frankl, contemplando el Guernica o las hermosas manos de Guayasamín. O viendo esos murales enormes de Núñez Ureta, como si no hubieran desaparecido, pero no sé si sentirían amor ante unas rocas gigantes con rayas artificiales. Obviamente, si las rayas son artificiales, son obras de arte, pero no comunican el amor que la gente espera ahora; son otro tipo de amor, demasiado insensible e impensable ahora que resulta que nos necesitamos.
No se hizo mucho el amor, ¿habrán sido muy pocos los que lo hicieron?, o quizá se hizo mucho, pero, tan dispersamente que no tomó forma. La materia humana no pudo tener forma, peso, fuerza amorosa. No pudo. 
También imagino que en la casa de pronto aparecen hormigas. Que si el insecticida, que si pisotearlas o dejarlas nomás, total, también tienen cosas que hacer. Sin embargo, lo acostumbrado es la repelencia y, contra toda ella, ahí siguen, tercas, insistiendo en usar el espacio con su organización casi perfecta. A ese nivel hemos llegado. Vivíamos para trabajar y no al revés. Ahora por fin la gente de supermercados puede trabajar en horarios un poco más decentes. ¿Cuál era la necesidad real de tener supermercados las 25 horas del día? Tanta inteligencia y raciocinio para... en fin. 
En algunos siglos los arqueólogos encontrarán un montón de edificios sagrados y toneladas de cables alrededor de ellos; dirán que los cables eran la conexión de los habitantes de esos templos con su miríada de deidades, que naturalmente éramos politeístas; también dirán que mi casa y tu casa eran capillas, que todos los que vivíamos en casas más o menos "paradas", éramos sacerdotizos, que las mascotas eran canales a esos montones de dioses, y qué sé yo, esas estupideces que se ensayan cuando la humanidad no es gran cosa.
Lima, 30 de abril del 2020
Largo inicio de la pandemia.

miércoles, 29 de abril de 2020

línea

la línea entre la maldad y la estupidez puede ser invisible... y pensar que nadie se salva de pararse alguna vez en ella con una bandera inmensa

cultura

La cultura "primitiva" huele a tierra.

La "alta" cultura huele a moho nutrido con perfume de grasa industrial.

cadena

El libre albedrío y la lengua están unidos con hierro elástico en el ser humano. 

Con razón, hace siglos, una gente logró crear la metáfora del árbol de la sabiduría, la serpiente y la manzana. 

Hace siglos se supo, con una metáfora, la gravedad de lo que unía esa cadena elástica sin que fuéramos, otras gentes, capaces de interpretarla durante otros siglos. 

Por eso soy una poeta que desdeña el lenguaje y al mismo tiempo lo defiende.

El ser humano tiene todos los recursos y habilidades, menos coherencia. La única coherencia indiscutible del ser humano es fisiológica. 

domingo, 19 de abril de 2020

esqueletos


¿Qué son las palabras

sino firmas y corazas y esqueletos

que la tierra, el agua y el viento

acabarán siempre incubando,

todas juntas y en masa,

y seguirán alumbrando y nutriendo

en nimbos y nidos y cuevas y cunas y cochas,

gotas y hojas y plumas y escamas y pelos

que vistan el sinfín de

otras pieles que 

envuelvan almas ilimitadas? 


sábado, 18 de abril de 2020

inexistente

y tú eres 
quien
aparece
burbuje,
polille
brillante,
pareces sol,
matemátique reloj;
le tiempe
le espacie
le pálpite
de espese especie
alas traces huelles
rastres nubes sendes
volutes arabesques libres
cero límite frontera infínite
ser ser ser ser
presente
centre
inexistente.

lunes, 13 de abril de 2020

eufemismofilia

Comunidad sensiblona
de la sacra huachafería
y del santo eufemismo

que cree que es solidario,
seguro y sano
ocultar la verdad

bajo la alfombra;
comunidad que
de tan sensiblona

por zonceras,
no siente los cerros
de personas pisadas bajo sus sombras.