viernes, 27 de septiembre de 2019

ignorancia

mi ignorancia me enmar aña
como a una malagua que se
deja ser en la arena
me sorprende, me asombra,
me admira cada día que pasa
y veo cuán poco sé
de afuera de mí. Afuera de mí.
La espuma universal me
susurra y me envuelve
cada día que no sé su nombre
dónde está ni por qué es,
cómo canta silenciosa.
La espuma me invade y aprendo
que no sé nada por todas partes
otra vez, y yo me dejo
en eso que podrán ser pero
no sé si son sus manos
o sus cuellos o pies.
Mi ignorancia inefable por mí
es como un dolor alegre
como una caricia aliviante
que me tiene en un viaje cada
vez más dulce y más amable
y más liviano y más terso
Lo único que sé es quién soy:
una ignorante feliz y arrogante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario